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Acepta el regalo del perdón
By El Padre Britto M. Berchmans y Caroline Hopkinson

Acepta el regalo del perdón
By El Padre Britto M. Berchmans y Caroline Hopkinson  
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El camino hacia la paz y la serenidad comienza con la humilde admisión:  Bendíceme, Padre, porque he pecado . . .

Confesionarios de madera puestos en el Parque El Retiro en Madrid para el Día Mundial de la Juventud en 2011.

Confesionarios de madera puestos en el Parque El Retiro en Madrid para el Día Mundial de la Juventud en 2011.

El Padre Britto Berchmans, que fue Salesiano de Don Bosco y es ahora un sacerdote diocesano que sirve en una dinámica parroquia en Park Ridge, un suburbio de Chicago, concibe a la parroquia católica ideal como una comunidad de discípulos que buscan vivir el ejemplo de Jesús.  Contrición, confesión, perdón y reconciliación son todas partes del sacramento de la Reconciliación e ingredientes clave para vivir la vida cristiana.  Él explica a VISIÓN por qué espera ver más católicos que adopten este encuentro vital con Cristo.

¿Por qué es importante el sacramento de Reconciliación?
Como escribió San Pablo en su carta a los Romanos, “Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).  Todos nosotros necesitamos la reconciliación y el perdón de Dios, pero ¿cómo lo obtenemos?  A los católicos se les ha dado un don especial: el privilegio de poder participar del sacramento de Reconciliación

También se nos da una garantía de que Dios nos va a perdonar, porque Jesús dio a la iglesia el poder de perdonar los pecados a través de los apóstoles.  Al final del evangelio de Juan, Jesús dice a los discípulos, después de la Resurrección: “Reciban al Espíritu Santo.  A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados, y a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados” (Juan 20:22-23).

Reconciliación, no obstante, no es solamente recitar una lista de pecados sino también mirar en qué dirección va tu vida y por eso en la confesión te encuentras con el sacerdote cara a cara y tienes una conversación acerca de tu vida.  Pienso que puede ser muy significativa de esta manera, pero todavía mucha gente prefiere la privacidad, el anonimato de estar tras una cortina, y esa también es una opción.

De cualquier forma que confieses, cuando dejes el confesionario, cuando el sacerdote dice, “Ve en paz, cambia tu vida,” puedes irte con la garantía de que estás perdonado.  Puedes tener la serenidad y la paz de que has sido perdonado.

¿Por qué piensas que la Reconciliación ha caído en desgracia para muchos católicos?
Entre otras cosas, mucha gente ha perdido el sentido de pecado.  Si pierdes eso, entonces no sientes la necesidad de ir a pedir perdón.  Lamentablemente, sin embargo, hasta que no te das cuenta de que pecas, la conversión no tiene lugar y no creces realmente en la santidad.

Los católicos crecen en la naturaleza sacramental de la salvación—que Dios obra a través de señales materiales.  Pero es difícil ver la razón de los sacramentos como la Reconciliación si has perdido también el sentido de la sacramentalidad de la vida.  En las relaciones sabes que si amas a alguien no es suficiente tener amor en tu corazón; tienes que expresárselo a esa persona con señales tangibles.

Así somos los humanos y Dios lo sabe, por eso Dios nos da sacramentos que en la superficie parecen acciones externas, pero también crean un efecto que es espiritual e interno.  Igual que cuando un hombre y una mujer pronuncian sus votos ante Dios y el pueblo de Dios, no son solamente dos personas expresando su amor por el otro, sino también un vínculo indisoluble que refleja la unión entre Cristo y la iglesia.  El sacramento de Reconciliación también demanda algo externo y algo interno.

Un tercer motivo han sido los escándalos de abuso sexual y la forma en que fueron tratados.  Pienso que algunas personas han perdido la fe, o por lo menos se sienten justificadas en perder la fe en el sacerdocio.

Finalmente, nos hemos vuelto tan mundanos.  En otros tiempos había un sentido mucho más profundo de cielo e infierno y destino eterno, pero hoy en día la gente no piensa demasiado en eso.  En otra época la gente pensaba en la muerte y en el mundo futuro, pero hoy en día mantenemos a la muerte fuera de la vista.  Si comprendes eso, vives de manera diferente.  La gente está tan atrapada con las ocupaciones cotidianas que pierde de vista esto.

¿Cuáles son los beneficios de la Reconciliación?
Probablemente el más importante es un beneficio espiritual.  A San Agustín una vez le preguntaron:  ¿Cuál es el secreto de la santidad?  Él dijo, es la humildad.  Y luego dijo que el segundo y el tercer secreto de la santidad también es la humildad.  Para crecer en santidad necesitas humildad, y no hay mejor forma de volverse humilde que ir a confesar.

El pecado es principalmente un acto de orgullo.  Por lo tanto el perdón viene de lo opuesto:  ser humilde.  No hay mayor acto de humildad que decir, “Padre, bendíceme, porque he pecado.”  Y eso da lugar a la gracia de Dios.  Simplemente ir a confesar y reconocer eso hace algo por ti.  No importa lo que el sacerdote diga o deje de decir, ese es un gran acto de humildad.

Otro beneficio de cada sacramento es un encuentro con Cristo.  Un sacramento es importante porque es el eco de lo que hizo Jesús.  Jesús curó a las personas y tenemos el sacramento de la Unción.  Jesús alimentó a las personas y tenemos la Eucaristía.  Todos los sacramentos se identifican con las acciones de Jesús, y una de las cosas más grandes que hizo Jesús fue perdonar a los pecadores.  Esa fue una parte importantísima de su ministerio.  Cuando vas a la Reconciliación vas al encuentro del mismo Cristo que perdonó a Pedro y a tantos otros en los evangelios, y que recibió a Mateo el cobrador de impuestos y a los otros discípulos, aunque lo habían defraudado en su hora de sufrimiento.

La Reconciliación es un encuentro personal con Jesús, que está lleno de misericordia y compasión, y no hay mejor manera de sentir el amor de Dios que sentir el perdón de Dios.  El perdón no es algo que la gente merece.  El perdón es un regalo, y Dios sigue perdonándonos una y otra vez.  Cuando celebras sinceramente el sacramento de la Reconciliación, tocas genuinamente el amor de este Dios, y yo creo que esto es lo más hermoso que tiene.

Puedes ver la serie de VISIÓN en tres partes sobre la Reconciliación, presentando al Padre Britto Berchmans en www.youtube.com/VisionVocationGuide.

El Padre Britto M. BerchmansEl Padre Britto M. Berchmans es pastor de la iglesia de St. Paul of the Cross en Park Ridge, Illinois.

Caroline Hopkinson es editora multimedia para VISION Vocation Network.

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